¿Por qué el cambio?
Había llegado el momento de hacer algo con la marca. Existía ese sentimiento que no sabes de dónde viene, pero que no para de murmurar «debes hacer algo».
Quienes me conocen saben que soy de impulsos: sentir, actuar y pum, hecho. Pero al mismo tiempo saben que puedo llegar a ser muy indeciso, al nivel máximo de la indecisión. Y esta era una decisión que llevaba meses madurando.
¿Entonces? La vida de OXIA nace allá por diciembre de 2018, aunque llevaba dos años forjándose. Tras muchos cuadros fabricados y alguna pequeña producción, había que dar un siguiente paso.
La nueva imagen debía transmitir equilibrio y armonía. Este cambio de imagen es un paso más en el proceso de transformación que llevo trabajando en los últimos meses. Podríamos hablar de un I+D+i a pequeña escala: visualizar, estudiar y optimizar cada proceso para que el producto final cada día sea mucho mejor. Eso se llama evolución, y supone un aumento de calidad del producto final.

La renovación tenía que constar de una nueva imagen de marca al completo: nuevo logotipo e isotipo, nueva tipografía, junto con un gran lavado de cara de la web.
El conjunto representa el equilibrio: líneas que, por contacto, se sostienen mutuamente en pie. Esto representa un cuadro de bicicleta, una estructura en equilibrio unida por diferentes puntos de contacto; si uno falla, todo se desmorona.
Un isotipo que nace de imprevisto y un logotipo que surge por arte de magia de El Hombre de Vitruvio, o Estudio de las proporciones ideales del cuerpo humano de Leonardo da Vinci, el estudio que realizó en 1490.
La construcción de las bicicletas a medida se basa en el estudio biomecánico de nuestro cuerpo, en las medidas de nuestra fisionomía y en un buen bikefitting para optimizar al máximo el rendimiento. Así que el mejor punto de partida en este proyecto fue, sin duda, el «Hombre de Vitruvio»; con la inspiración en ese dibujo nació la nueva imagen de OXIA.
Al mismo tiempo, todo está sostenido por una base bien definida: la esencia del trabajo artesanal.
Pero una nueva imagen sin una carta de colores para trabajar estaría coja. ¿Alguna idea? Claro, un buen diseñador siempre tiene buenas ideas: EE. UU. + coches + 70 y 80. Los coches clásicos de esa época fueron, son y serán punteros en diseño para su época. Hoy en día siguen siendo tendencia en diseño e inspiración. Con todo esto, ¿qué podía salir mal?
Sobre la elección de colores voy a decir poco: es-pec-ta-cu-lar.

Aún no estaba todo. Tenía una petición especial: había que identificar a cada bicicleta con el proceso, y no era nada fácil. Artesanía y materiales sostenibles, pero la artesanía no solo está en el cuadro: la pintura requiere de muchas horas de diseño y trabajo de aerógrafo, por lo que también tenía que estar representada.
La artesanía está representada en el primer imagotipo. Acero, un material noble y resistente. La máxima calidad de construcción basada en el cuidado del más mínimo detalle, y como resultado, el rendimiento de un producto hecho a mano, con amor y pasión.
Para OXIA la pintura siempre ha sido algo importante. La base al agua era fundamental, y muy importante: debía ser sostenible. Y así es: todas las bicicletas están pintadas con pinturas con base al agua, no contaminantes y de fácil reciclado.
Sostenible para el tercer imagotipo: sí, se puede decir que el 99% del material que se usa de inicio a fin en la fabricación de un cuadro OXIA es reciclable y se envía a ello. El acero sobrante, los plásticos, cartones, pinturas, etc., todo se recicla. Esta es parte del granito de arena que aporta OXIA hacia un mundo mejor.
Gracias a ellos, recuerdo cada día quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Todo el trabajo creativo ha sido realizado por Edu Hervas, Director de Arte y Diseñador Gráfico de la agencia EH!; puedes visitar su web o su Instagram para ver otros fantásticos trabajos que ha realizado.
Web: eduhervas.com — Instagram: @eduhervasdesign.
Espero que te guste.

